153
Cuando ya has cruzado casi el lago, ocurre una catástrofe. Tu pie se hunde en el hielo y tu pierna queda aprisionada casi hasta la rodilla. Tratas desesperadamente de librarte, pero no lo consigues. Estás atrapado. Unos segundos más tarde, la capa de hielo se rompe con estrépito y el monstruo del lago emerge a la superficie. Aterrorizado, ves acercarse la cabeza negra y viscosa de este espantoso ser que abre la boca dejando ver sus dientes afilados como agujas. Esto será lo último que veas antes de que el monstruo te trague entero.
Tu misión y tu vida acaban aquí.
