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Al final de esta calle hay una gran cuadra. A tu derecha ves a la chusma registrando tiendas y casas. De repente uno de ellos te descubre y da la voz de alarma:
-¡Allí está el asesino!
No hay tiempo para pensar. Entras como una tromba en la cuadra y, soltando a uno de los caballos, montas en él de un salto. Cuando cabalgas a la luz de la luna un hacha vuela por el aire y te roza el hombro. Pierdes 1 punto de RESISTENCIA y huyes del pueblo en plena noche.
