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Aunque con el delicioso olor de la comida se te está haciendo la boca agua, sospechas que se trata de un ardid. Dejas la bandeja en el suelo junto a la puerta. El hambre hace que te sientas muy cansado y decides echar un sueñecito antes de reunirte con los otros viajeros en la taberna.
Al despertar ves dos ratas muertas al lado de la bandeja: ¡la comida está envenenada! Tu sorpresa se convierte en furor cuando comprendes que el veneno puesto en la comida estaba destinado para ti.
Recoges tu equipo y sales de la habitación decido a descubrir a tu fracasado asesino.
