167
-Juegas con una estrategia muy atrevida, Lobo Solitario. Pero creo que ya te tengo.
El capitán Kelman mueve su pieza clave hacia la parte de tu lado del tablero con una sonrisa triunfal. Pero pronto se le borra y da paso a una mirada de sorpresa cuando de modo inesperado contrarrestas su movimiento.
-¡Tablas! -replicas fríamente.
El capitán se queda mirando el tablero sin dar crédito a sus ojos.
-¡Las habilidades del Kai nunca dejan de asombrarme! -exclama rascándose la cabeza.
Aún sigue examinando el tablero de samor cuando finalmente tú le das las buenas noches y te retiras a tu camarote.
