Huida de la Oscuridad

87

Centrando tus poderes en la cerradura, tratas de visualizar el mecanismo interno. Poco a poco su imagen aparece en tu mente. Está viejo y herrumbroso, pero aún funciona. Te amenaza el peligro de perder tu concentración cuando un ligero «clic» te confirma que tu esfuerzo no ha sido inútil.

Quitar el alfiler es una tarea más sencilla. Lo levantas fácilmente de la cerradura y lo dejas caer al suelo. La puerta de granito gira sobre sus ocultos goznes hacia ti y la luz mortecina y grisácea del cementerio penetra en la tumba.

La salida está cubierta de hierbajos y sufres muchas pequeñas cortaduras en la cara y en las manos al abrirte paso hacia la superficie. Te sobresalta un ruido repentino. Te vuelves y ves la calavera de un esqueleto que se ríe de ti.

Ciego de pánico, corres por la horripilante necrópolis hacia la puerta meridional.

Pasa al número 61.

Project AonHuida de la Oscuridad