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Te sientes muy débil. El veneno de la víbora ha penetrado en tu sangre y los músculos se te tensan o aflojan involuntariamente. De repente las piernas se te doblan y te hundes en el agua fangosa casi hasta la cabeza.
Tu vida acaba aquí.

Te sientes muy débil. El veneno de la víbora ha penetrado en tu sangre y los músculos se te tensan o aflojan involuntariamente. De repente las piernas se te doblan y te hundes en el agua fangosa casi hasta la cabeza.
Tu vida acaba aquí.
Copyright del texto © 1984 Joe Dever.
Copyright de las ilustraciones © 1984 Gary Chalk.