163
Al cabo de casi media hora notas que la corriente se vuelve más impetuosa. Alzando la cabeza para mirar sobre la superficie del agua, descubres que te estás acercando a un remolino en medio de una gran curva del río. Si te atrapa, es seguro que te ahogarás, así que nadas raudamente hacia la orilla derecha y continúas tu misión a pie, cargando con todo tu equipo.
