149
Mientras cabalgas por el camino real, notas que está empezando a oscurecer. Pronto se hará completamente de noche y será imposible ver los peligros que pueden acecharte. Decides ocultarte y descansar a orillas del bosque hasta que amanezca.
Cuando te convences de que nadie puede descubrirte, te arropas con la verde capa y al poco tiempo te duermes con un sueño intranquilo.
