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El hombre está malherido y a punto de morir. Si posees la disciplina de Curación, puedes aliviar el dolor de sus heridas, pero éstas son tan graves que tú no eres capaz de curarlas sólo con tus conocimientos. El soldado pierde el sentido. Procuras acomodarle lo mejor posible al pie de un gran roble antes de partir. Luego reemprendes tu marcha hacia el nordeste a través del espeso bosque.
