LA SOMBRA SOBRE RUANON (3ª Parte)

Si te atreves a ponerte en la piel de un Señor del Kai, si te crees capaz de desafiar a los Señores de la Oscuridad, o si deseas simplemete pasar un buen rato, entra y asume el riesgo... pero quedas advertido...
DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 28-May-2006, 23:41

Dragón Carmesí / Gavilán Temerario
Horario: ????
Lugar: Minas de Maaken


La luz resulta ser la esfera de Kalte que Elessa tenía en su poder. Gracias a esta señal os ha indicado el túnel que debéis seguir para salir de la Gran Galería. Continuáis la marcha con la luz de la esfera, reservando los pocos frascos de aceite que disponéis para las lámparas.

Apenas lleváis unos cientos de metros de recorrido cuando el túnel acaba en una sima oscura y al parecer sin fondo. Ilumináis el exterior para ver como al otro lado de dicha sima, hay otra abertura en la pared. El tunel continúa. Entre un lado y otro hay una doble cuerda tendida, a modo de puente. Vuestros compañeros os la han dejado para pasar.
No perdéis un momento y es Gavilán quien se cuelga de la cuerda con brazos y piernas y poco a poco traspasa el abismo. Pero justo a mitad del recorrido, vuestro Sexto Sentido os alerta de... algo.


¿Qué ocurre? Dice Gavilán, colgando sobre el abismo. ¿Ves algo?

¡No! Le responde su compañero. ¡Date prisa!

Demasiado tarde. Algo de pequeño tamaño surge volando del fondo de la sima y golpea con fuerza el puente de cuerdas antes de desaparecer de nuevo en la oscuridad.
La cuerda resiste, pero no las sujecciones, que saltan del extremo en el que está Dragón, el cual es incapaz de impedir que el puente se deshaga y Gavilán caiga.

Por suerte las sujecciones del otro extremo aguantan y Gavilán, agarrado a la cuerda, se estrella contra la pared del otro lado y allí queda colgando...

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 30-May-2006, 20:06

Cuervo Vigía / Elessa
Horario: ????
Lugar: Minas de Maaken


La sima. La ruta subterránea hacia la ciudad de Maaken pasa por una sima de varios cientos de metros de profundidad y muy estrecha (en ningún caso hay entre las paredes más de tres metros de anchura). Prácticamente es una caida vertical, pero muy irregular, llena de asideros y apoyos en los que una persona es capaz incluso de tumbarse.
Por esto, a pesar de que no sois expertos en escalada os es relativamente sencillo descender con cuidado.

A la luz de la semiesfera llameante de la asesina vassagonia habéis perdido la cuenta del tiempo que hace que estais descendiendo. Incluso habéis hecho varias paradas para dormir unas pocas horas, haciendo turnos de guardia. Descansáis lo necesario como para poder continuar.
El aire está cargado y el ambiente es cálido, lo que os obliga a racionar el agua de las cantimploras. Descendeis sin apenas hablar, ahorrando energías. Lo único que se oye por lo bajo son las ocasionales maldiciones del enano en su lengua materna.

En un momento dado, una ráfaga de aire empieza a soplar desde abajo. Se trata de aire frío. No, de aire helado. Os detenéis al instante, con un horrible presentimiento.
Elessa ilumina el fondo de la sima con la luz de la esfera de Kalte.

Desde el fondo, escalando rapidamente con manos y pies como garras, se os acercan figuras humanas, pero que se mueven de manera antinatural, como extraños insectos.
Son cadáveres animados por poderes oscuros lo que se os aproxima. Sus cuerpos están desecados por completo y sus ropas podridas y hechas jirones. Sólo sus ojos brillan con un macabro resplandor rojizo.
Bernem musita una oración a su dios mientras murmura:


Son los mineros que quedaron atrapados aquí... Reconozco sus uniformes...

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 30-May-2006, 21:38

Dragón Carmesí / Gavilán Temerario
Horario: ????
Lugar: Minas de Maaken


Apretando los dientes, Gavilán sube a pulso por la cuerda hasta llegar a la abertura, mientras Dragón lo cubre con su arco. Aunque no podeís verlo, sentís como eso se encuentra acechandoos.
Una vez arriba, y después de recuperar el aliento utilizáis vuestros poderes de control sobre la materia para tender de nuevo la cuerda sobre el precipicio. Dragón la vuelve a colocar en las sujecciones e inmediatamente comienza pasar al otro lado.
Es justo cuando se encuentra a mitad de camino cuando sufre el ataque.

Es fugaz y apenas dura un segundo, pero Gavilán es capaz de verlo. Con la forma de un gran cerebro humano, alas negras de murciélago y ventosas y apéndices esqueléticos, el Engendro de la Cripta se lanza contra el señor del Kai.
Confiabáis en detener a esta criatura con vuestros poderes psíquicos, pero estos monstruos provenientes del Plano Oscuro de Naar poseen defensas para este tipo de ataques, y no se puede evitar que la forma alada golpee con fuerza a Dragón antes de descender de nuevo a las profundidades.

La cuerda tendida se agita violentamente, mientras Dragón lucha por mantener la consciencia. El golpe lo ha dejado aturdido, con el sabor de la sangre en la boca y un terrible dolor en el pecho. Sospecha que debe tener varias costillas rotas.
Pero la debilidad le vence. Gavilán grita cuando su compañero es incapaz de sostenerse por más tiempo y suelta la cuerda.

Sólo la cuerda de seguridad que ambos llevan atada a sus arneses evita que Dragón se precipite al vacío. El señor del Kai se estrella contra la pared del otro lado del precipicio, sostenido por Gavilán, que desde arriba aguanta el terrible tirón de la cuerda, que por un momento ha estado a punto de arrastralo también a él al fondo.
Con ambas manos, los nudillos blancos y el rostro congestionado por el esfuerzo, Gavilán sostiene la cuerda que impide que su amigo se despeñe...

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 01-Jun-2006, 23:13

Dragón Carmesí / Gavilán Temerario
Horario: ????
Lugar: Minas de Maaken


¡Aguanta! Grita Dragón.
Gavilán suelta un gruñido a modo de respuesta, sosteniendo a pulso a su compañero, que, a pesar de la posición en la que se encuentra logra colocar en Kamikaze una flecha, y apuntar hacia abajo
.

¡Deprisa! Urge Gavilán, pero Dragón sigue apuntando hacia abajo, a pesar de que apenas puede respirar por la presión que siente en el pecho.
Y de pronto surge de nuevo el engendro, impulsado a toda velocidad por sus alas correosas, en dirección al Señor del Kai, que dispara.
La flecha atraviesa de parte a parte a la limosa criatura, que desvía su trayectoria y se estampa contra la pared, para despues precipitarse desmadejada en la oscuridad del precipicio.
Por fin puede Gavilán terminar de subir a su compañero. Tras hacerlo, ambos se derrumban agotados en el túnel.

Media hora después, un poco más descansados y restablecidos de vuestras heridas continúais la marcha. Por suerte para vosotros, vuestros compañeros os han dejado ocasionales marcas y no os es dificíl rastrear la ruta correcta por los subterráneos.
El encuentro con un ser como ese Engendro de la Cripta os hace pensar que a medida que os aproximais a Maaken y al Abismo Maldito, más posibilidades habrá de encontrarse con más de estos seres, ahora despiertos y en vuestro mundo gracias al terrible ritual que ha realizado el Maestro Lobo Gris.

Un poco más adelante, se abre una estrecha sima de varios cientos de metros de profundidad. Con cuidado, comenzáis el descenso.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 03-Jun-2006, 21:28

Cuervo Vigía / Elessa
Horario: ????
Lugar: Minas de Maaken


¡Hay que tirarlos abajo! Grita Elessa empezando a arrojar rocas hacia abajo, hacia los cadáveres animados que trepan hacia vosotros.
Bernem comienza a imitarla, y Cuervo se ayuda de su hacha para hacer palanca y provocar derrumbamientos en las piedras sueltas, que empiezan a caer, rebotando por las estrechas paredes de la sima.
Algunos de los derrumbamientos se llevan por delante a varios de los no-muertos, que caen entre golpes, pero por cada uno que cae, otro toma su lugar, y poco a poco comienzan a ganar terreno. Además, trepando por la pared empiezan a aparecer otras extrañas criaturas con la forma de un gran cerebro humano, alas negras de murciélago y ventosas y apéndices esqueléticos que usan para encaramarse a las piedras, ya que el lugar es demasiado estrecho para volar.


Elessa, que echa mano ya de sus puñales para el inevitable cuerpo a cuerpo, echa un vistazo a Bernem, que está preparando algo.
¿Qué vas a hacer? Le grita.
El enano le sonríe a pesar de las circunstancias. Una pequeña carga explosiva. Dice mientras sostiene un pequeño paquete al que le ha colocado una mecha que acerca a la llama de su lámpara portátil hasta que empieza a chispear.
Esto hará que...¡ah! De pronto, Bernem pierde el pie por un momento y está a punto de caer, pero se logra agarrar en el último segundo. Sin embargo, una bolsa que llevaba junto al pequeño paquete con la mecha encendida caen un par de metros más abajo, en un saliente junto a Cuervo.

¡¡NO!! Grita el enano cuando Cuervo da una patada a la bolsa y a la carga de pólvora que la manda al fondo de la sima.
¡¿Qué ocurre?! Le replica el señor del Kai sin poder evitar dejar de mirar hacia abajo donde los engendros y los muertos vivientes reducen los metros que los separan de ellos.
Bernem parece consternado. La bolsa... La pólvora estaba allí...
¡¿TODA?! Dice Cuervo sin aliento. El enano asiente. Esa cantidad de pólvora podría volar una pequeña colina.

Elessa mira a sus compañeros. Más vale que os agarréis fuerte...

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 03-Jun-2006, 21:30

Dragón Carmesí / Gavilán Temerario
Horario: ????
Lugar: Minas de Maaken


De pronto una terrible explosión resuena en las profundidades de la sima. Rocas empiezan a desprenderse y un resplandor blanco os llega desde abajo.
Toda la sima se mueve, como si se tratase de un terremoto, pero estáis bien afianzados y no perdéis pie.
Lo siguiente que os llega desde el fondo es una nube de polvo que os ciega y os hace difícil el respirar, obligándoos a cubriros boca y nariz con pañuelos de seda para evitar axfisiaros.

Os veis obligados a detener vuestro descenso durante unas horas, hasta que el polvo y la tierra ya no llenan el ambiente.
Esperando que vuestros compañeros se encuentren bien, continuais hacia el fondo de la sima.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 04-Jun-2006, 23:18

Cuervo Vigía / Elessa
Horario: ????
Lugar: Minas de Maaken


En la sima se desata un infierno de fuego y rocas mientras todo se desmorrona a vuestro alrededor... ¿ha llegado el fin?

Tiempo después, no sabriáis decir cuanto, pero podrían ser horas, el aire se aclara lo suficiente como para poder ver a vuestro alrededor. Ensangrentados y todavía aturdidos, comprobáis vuestro estado. Habeís sufrido heridas, pero os encontrais bien.
En cambio, Bernem no ha tenido tanta suerte. El enano está inerte, cubierto de sangre, con el cuerpo medio colgando de un saliente. Al examinarlo veis como un pedazo de roca afilado se le ha clavado en el cuello. Al menos parece haber muerto en el acto.
Elessa cierra los ojos de Bernem mientras detrás, Cuervo Vigía entona una oración a Kai, por el alma de vuestro guía.

Unas horas después llegáis al fondo de la sima. Ha sido un descenso penoso y lento, sobre todo al tener que acarrear el cadáver del enano, pero al final habéis llegado.
No hay ni rastro de cadáveres reanimados de los mineros ni de los Engendros de la Cripta, ni siquiera Cuervo nota nada con su Sexto Sentido. Es como si el mal que aquí anidaba hubiese sido destruido o, lo que os parece más probable, que se haya retirado más al fondo de la tierra.
Aun así, haceis un alto, pero no para descansar sino para enterrar los restos de vuestro compañero.
Cuando habéis terminado dedicáis un minuto de silencio por el compañero caido. Pero en ese silencio ois voces, voces humanas que reconoceis, que provienen de lo alto de la sima... Son Dragón y Gavilán, que descienden a vuestro encuentro.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 04-Jun-2006, 23:20

Todos los Personajes Jugadores
Horario: ????
Lugar: Minas de Maaken


Más tarde, alegres por haberos reunidos de nuevo pero con pesar por la pérdida sufrida retomáis la marcha por los subterráneos.
La gran caverna a la que habéis llegado continúa durante cientos de metros de galerías llenas de estalactitas, en un paisaje que parece de otro mundo. Siguiendo los planos que tenía Bernem evitáis perderos y seguir la ruta correcta que os llevará hasta vuestro destino.
Lo ois antes de llegar. El rumor del agua. Y al poco ante vosotros aparece un caudaloso río subterráneo. Según las notas que escribió el unico minero superviviente, este río desemboca en la misma Garganta de Maaken, también conocida como el Abismo Maldito. Pero antes de convertirse allí en una cascada, atraviesa el subsuelo de la ciudad en ruinas de Maaken. Es allí a donde debéis llegar.

En la orilla del río encontráis otro antiguo campamento minero abandonado. Al parecer aquí se establecieron esos desdichados antes de ser atacado por los Engendros que pueblan estas profundidades. Al parecer, el único minero que se salvó lo hizo arrojándose a la corriente, que lo llevó hasta Maaken.
Cerca del campamento encontráis algo todavía más interesante. Una plataforma de madera que os serviría como balsa. Seguro que los mineros estaban ultimándola cuando fueron atacados.
Inmediatamente os dedicais a examinarla. Parece encontrarse bastante bien y con algunos retoques podréis usarla para navegar por el río subterráneo. Decidís no perder un segundo y poneros a trabajar.

Bastantes horas de duro trabajo después, la balsa está lista. Entre todos la lleváis hasta la orilla, y os montáis en ella. Usáis palos largos para impulsarla al centro de la corriente, y antes de daros cuenta ya estáis navegando a buena velocidad.
Aun así una sensación de urgencia os empieza a invadir. En la oscuridad de los subterráneos habéis perdido la noción del tiempo. Recordáis que Lobo Gris dio un plazo de tres días para recibir una respuesta a sus exigencias por parte del Rey, la Orden del Kai y la Hermandad de Magos de Torán. Tras ese plazo sus ejércitos emprenderan marcha.
¿Cuánto tiempo habéis pasado aquí abajo? Podrían haber sido dos días... ¿o quizás más? ¿Llegaréis a tiempo de detener al Maestro del Kai renegado?
Todas esas preguntas sólo tendrán respuesta en cuanto lleguéis a la ciudad en ruinas de Maaken.
Vuestra próxima (y última) parada.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 13-Jun-2006, 23:40

---------------
Horario: Mañana
Lugar: Ruinas de Maaken (Superficie)


Sobre la única cúpula que todavía se sostiene en la devastada ciudad, Lobo Gris, con la capa verde del Kai ondeando a su alrededor, contempla Maaken.
Las calles están colapsadas por sus tropas espectrales, a la espera. En el cielo, cientos de bestias aladas patrullan los límites de la ciudad, atentos a cualquier enemigo al que atacar.

El Maestro del Kai ha ofrecido a Sommerlund para considerar su oferta de unírsele contra los Señores de la Oscuridad, pero conoce demasiado bien al Gran Consejo del Kai y al Maestre de la Orden, eso sin contar con la opinión del rey Ragnar.
Nunca se le unirán voluntariamente.
Tendrá que obligarlos.

Lobo Gris se vuelve hacia una figura que espera tras él, un vordak espectral. Tras un momento de reflexión, le ordena:


Reune una tropa de dos mil espectros. Dirigíos a ciudad de Ruanon. Arrasadla toda.

El espectro se va a cumplir las ordenes de su señor, dejando a Lobo Gris sumido en hondas reflexiones.
Una vez demuestre la fuerza de su poder con la destrucción de Ruanon, el resto de Sommerlund no tendrá más remedio que unírsele.
Por un segundo piensa en toda la población de la ciudad con una punzada de culpa, pero esas muertes son insignificantes comparadas con la posibilidad de destruir a los Señores de la Oscuridad.

Ese fin lo justifica todo.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 13-Jun-2006, 23:42

Todos los Personajes Jugadores
Horario: Tarde
Lugar: Ruinas de Maaken (Subterráneos)


El viaje en balsa por el río subterráneo se prolonga durante varias horas en las que navegáis a buena velocidad, pero en un momento dado, la inclinación del túnel se acentúa y os encontráis metidos en mitad de unos rápidos.
La balsa empieza a descontrolarse debido a la velocidad y los vaivenes, y peligrosas rocas surgen en medio de la corriente, capaces de destrozar la endeble embarcación con un solo golpe.
Tratáis de aproximar la balsa a la pedregosa orilla, pero justo cuando estáis a punto de llegar, una roca la deshace en pedazos. Saltáis todos y llegáis a aguas poco profundas, a salvo de la peligrosa corriente. Pero un vistazo atrás os confrma que Dragón no ha llegado y es arrastrado río abajo, incapaz de evitarlo hasta que se topa con una roca y se agarra a ella con todas sus fuerzas. Correís hacia allí, y formando una cadena humana lográis llegar hasta donde está, sacándole del río subterráneo.
Sin embargo Dragón no puede evitar maldecir. Ha perdido en la corriente a Kamikaze, el arco encantado que le ha acompañado durante tantos años. Además justo ahora, en el momento más crítico de la misión...

Tras recuperar un poco el aliento, os dirigís desde la orilla del río subterráneo a través de un túnel natural que asciende hasta que este termina, surgiendo a lo que por un momento os parece campo abierto, debido al frío viento que os recibe, pero inmediatamente reconoceís como una gigantesca caverna, en la que descansan los restos de la ciudad de Maaken.
Parece ser que la hecatombe que destruyó hace tanto la ciudad, la hundió bajo su superficie, conservando buena parte de ella intacta. A lo largo de la enorme caverna se diseminan los edificios, plazas y calles de la antigua Maaken, algunos totalmente destrozados mientras que otros como si no hubiesen sufrido ningún daño. Sin embargo, muchas de las estructuras han adquirido un desnivel extraño, como si se hubiesen deslizado desde arriba, y muchas de las calles son ahora rampas empinadas.
Pero lo más impresionante se halla al fondo, donde la enorme caverna se abre para dar paso al Abismo Maldito, la llamada garganta de Maaken, desde donde un frío y ululante viento os hiela el ánimo. Al mismo tiempo vuestro sexto sentido os alerta de una maldad que casi se puede palpar en el ambiente. A pesar de sentirla con tanta intensidad, no veis ningún enemigo desde esta posición.

Fue en este mismo paraje, durante la edad de la Luna Negra, donde el rey Ulnar de Sommerlund acabó con la vida del más poderoso de los señores de la oscuridad, Lord Vashna. En un combate a muerte que tuvo lugar sobre el mismísimo borde del abismo, el señor de la oscuridad cayó fulminado por la Espada del Sol. Se suele decir que su grito agónico, al caer al abismo, perdurará hasta que llegue el día en que pueda cumplir su venganza sobre Sommerlund y la Casa de Ulnar...

La luz del sol se filtra desde agujeros en el techo de la caverna, por lo que podeís determinar que es de día. Haciendo cálculos estáis casi seguros que hoy es el día en el que se cumple el plazo dado. ¡Tenéis que actuar rápido!
Recordando los versos que oisteis de Lobo Gris, sólo podeís suponer que el cuerpo de la princesa permanece en el lugar donde se realizó el ritual, y los versos hablan de un templo bajo la luna, por lo que debe tratarse de un edificio situado junto al abismo. No puede estar en la superficie ya que allí todo está derruido, por lo que tiene que encontrarse en este nivel subterráneo.
Hay dos edificios junto al borde del precipicio que podrían corresponder a la descripción de “templo”. Uno tiene forma de torre, mientras que el otro es más achaparrado, pero más grande.
Y la ciudad en ruinas se extiende entre esos lugares y vosotros.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 13-Jun-2006, 23:44

---------------
Horario: Mañana
Lugar: Ciudad de Ruanon / La Mano


Roanan entra de golpe en la sala, escoltado por dos guardias. Dentro, alrededor de una mesa en la que se despliegan mapas de la región, el Comandante Duvall e Irina Vanalund, Baronesa Regente, levantan la mirada hacia el Mayordomo.

¿Qué ocurre, Roanan? Pregunta Irina.

El Mayordomo les muestra un pequeño pedazo de papel.
Un mensaje llegado por cuervo desde nuestros oteadores en el sur. Traga saliva. Una tropa de más de mil guerreros espectrales se dirige hacia aquí a paso ligero. A ese ritmo, estarán a las puertas de la ciudad hoy antes de la puesta de sol.

¡Maldita sea! Exclama Duvall. Ni siquiera ha pasado el plazo dado por Lobo Gris.
Se vuelve hacia Irina. Mi señora, todavía no tenemos noticias del Monasterio del Kai ni de Torán. Estamos sólos. Debemos evacuar la ciudad antes de que sea tarde. Contra esas criaturas no tenemos ninguna posibilidad.

Irina entrecierra los ojos, pensativa. Luego dice: ¿De cuantos efectivos disponemos?

Duvall suspira. Entre los caballeros leales y la guardia de la ciudad sumaremos algo más de mil hombres.

Muy bien. Ordena Irina. Esos hombres defenderán la ciudad, y cualquier ciudadano que quiera unirse podrá hacerlo. El resto tendrá que evacuar la ciudad. Que se dirijan al norte a la mayor velocidad posible.

El Mayordomo y el Comandante de los caballeros se mirán entre sí, consternados. Pero aceptan las ordenes de Irina.

Mi señora. Dice Duvall. Deberíais abandonar la ciudad. Vos y vuestro hermano.

No. Replica la muchacha con firmeza. El destino de Ruanon será el de nuestra familia.

Meneando la cabeza, el Comandante sale de la estancia para iniciar los preparativos.

Sinceramente, mi señora. Dice Roanan en voz baja. ¿Qué creeis que va a pasar?

Irina baja la mirada para responder. Sé lo que va a pasar, Roanan. Sólo espero un milagro.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 16-Jun-2006, 15:40

Todos los Personajes Jugadores
Horario: Tarde
Lugar: Ruinas de Maaken (Subterráneos)


Decidís arriesgaros por que el “templo” sea el edificio más grande, y emprendéis camino rodeando la devastada ciudad por su linde.
Os moveís en silencio y cubriéndoos con las rocas que hay por doquier. Como algunos rayos de luz os llegan desde la superficie, apagáis vuestras fuentes de luz para evitar que os pudieran detectar por ello.

Algo más de una hora después, habéis recorrido la mitad del trayecto cuando unas sombras aparecen en lo alto de un edificio semiderruido cerca de vosotros. De inmediato os echais al suelo y reptais para ocultaros en el primer sitio que cada uno encuentra. Las sombras saltan desde el edificio y pasan corriendo a tan sólo unos metros de vuestros escondrijos. Cuando estáis convencidos de que van a a pasar de largo, una de ellas se separa del grupo y examina los alrededores.

La temperatura ambiente baja varios grados mientras el espectro explora el entorno. Ahora podeis verlo mejor. Se asemeja a un gourgaz, pero parece un ser mitad corpóreo y mitad fantasmal. Lo que veis del espectro es el cuerpo reptiliano del monstruo podrido, como si de un cadáver se tratase, pero cuyos ojos arden con una fría luz blanca.
Los segundos se os hacen eternos mientras el ser de ultratumba explora con su sonda mental la zona en la que os ocultais. Por suerte, vuestras protecciones psíquicas aguantan y de repente, os dais cuenta de que se ha ido.
Con precaución, os volvéis a incorporar, pensando que ha sido buena idea no internarse en la ciudad subterránea. Está claro que aunque los ejércitos de espectros están en la superficie, hay patrullas por aquí abajo. Esperáis que eso signifique que hay aquí algo valioso para proteger.

Sin perder un segundo, continuaís hacia el “templo”.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 17-Jun-2006, 14:47

Todos los Personajes Jugadores
Horario: Tarde
Lugar: Ruinas de Maaken (Subterráneos)


Al cabo de unas cuantas horas llegáis a vuestro destino. El trayecto ha sido duro, ya que ahora que sabéis que hay patrullas de espectros, habéis tomado todas las precauciones posibles. Elessa ha ido la primera, tanteando el terreno, protegida gracias a su hechizo permanente de ocultación y tras ella vosotros, avanzando siempre de uno en uno para minimizar riesgos.

Por fin, parapetados detrás de un muro medio derruido, podéis ver la edificación:
Grande, de forma cuadrangular, con unos cuatro pisos de altura, parece haber sido en tiempos una especie de palacete construido principalmente en mármol. Ahora, las losas de mármol que lo decoraban han caido, dando al edificio la apariencia de decadencia y abandono.
Lo que más os llama la atención es que se situa justo sobre el borde del precipicio, como si estuviera en equlibrio. De hecho, el edificio está peligrosamente inclinado hacia el abismo. Además de eso, la única entrada que parece haber es la principal, una entrada sin puertas de unos tres metros de altura en el frontal de la fachada. Observáis que aunque el edificio tiene algunos ventanucos a distintas alturas, éstos se encuentran tapiados.

Pero eso no es lo que os convence de que este es el “templo” que Lobo Gris utilizó. Lo que os convence es lo que veis a continuación, haciendo que vuestro sexto sentido os cause dolor de cabeza y un terror animal lucha por hacer flaquear vuestra voluntad.
Sobre el templo se alza una gigantesca bestia espectral, como una gigantesca ave de rapiña en su nido. No es un Kraan, es demasiado grande para ser un Kraan. Recordais las lecciones que os dieron en el Monasterio sobre los servidores de Naar y concluís que ese ser es (o era cuando estaba vivo, porque ahora es, como todos los ejércitos de Lobo Gris, no-muerto) un Zlanbeast, una de las monstruosas bestias aladas, las monturas de los mismos Señores de la Oscuridad.
El espectro del Zlanbeast está encaramado en lo alto del templo. Su cuerpo está protegido por brillantes escamas negras, sus garras de hueso están afiladas hasta el límite, su testa, al final de un cuello largo y flexible, es todo fauces. Medirá unos diez metros a lo largo (sin contar la cola) y a sus espaldas mantiene plegadas unas correosas alas negras.

Tratáis de no dejaros dominar por el pánico, pero la bestia domina con su visión todo el templo, alrededor del cual el terreno está despejado, con lo que no hay opción de ocultarse de la penetrante mirada del monstruo.
Sin duda Lobo Gris ha encargado a uno de sus más poderosos sirvientes la custodia de este lugar.
Entrar ahí no va a ser tarea fácil.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 22-Jun-2006, 23:07

---------------
Horario: Mañana
Lugar: Ciudad de Ruanon / La Mano


Irina contempla el horizonte con el catalejo. Lo que ve en el sur no la deja indiferente.
Una ejército de oscuridad se aproxima a Ruanon. A su paso, las tierras se vuelven yermas, y sobre él, le siguen nubes de tormenta que ocultan el sol del atardecer.


Se mueven más deprisa de lo que creímos. Anuncia el Comandante Duvall a su lado. Ya están aquí.

Irina baja el catalejo. Ambos están en lo alto de la Torre Vigía, la más alta de las torres de La Mano, desde la que se puede contemplar toda la ciudad y muchos kilómetros alrededor de ella. La muchacha se vuelve hacia la puerta norte, desde donde una riada de refugiados sale de Ruanon.
¿Cómo va la evacuación?

Según lo previsto. Responde el Comandante. Casi todos han salido ya. Ahora depende de nosotros darles el mayor tiempo posible para que se alejen lo suficiente.
Irina asiente mientras dirige su mirada a las murallas exteriores de La Mano, donde guardias y caballeros esperan nerviosos, echando fugaces vistazos a las nubes negras del sur, mientras entre ellos, monjes y sacerdotisas de Ishir y Kai reparten bendiciones y oran por el favor de los dioses.

La muchacha, ahora convertida en Baronesa Regente, revisa de nuevo su ballesta de doble rail sin decir nada. Su pensamiento se dirige a un grupo de héroes que partieron hacia Maaken.

Haced lo que queráis. Piensa. Pero hacedlo rápido...

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 22-Jun-2006, 23:08

Todos los Personajes Jugadores
Horario: Anocheciendo
Lugar: Ruinas de Maaken / Templo


Dragón se despoja de su capa del Kai, quedando a la vista sus ropajes de tonos carmesís, haciendo honor a su nombre. Cuervo la toma entre sus manos y se concentra profundamente.
Haciendo uso de su disciplina de Poder Mental logra que la capa se mantenga sóla en el aire, y que incluso ondeee. Al poco, logra crear la ilusión de que la capa envuelve a un cuerpo humano.

Apostados cerca del templo, lo más cerca que vuestra habilidad para ocultaros y vuestro valor os permiten, esperáis a ver el resultado de vuestro plan.
Cuervo hace que la capa aparezca entre las ruinas, a la vista del Dragón Espectral. Justo en el segundo en que se pone a la vista, la criatura vuelve su cabeza hacia la capa. Sus ojos iluminados por una fantasmagórica luz blanca se convierten en dos rendijas, y de sus fauces surge un vapor antinatural...

Pero nada sucede.

Pasan los minutos y aunque el Zlanbeast sigue sin pestañear los movimientos de la capa, ni siquiera se digna a desplegar sus correosas alas.
Finalmente, agotado por el esfuerzo, la concentración de Cuervo se rompe y la capa cae al suelo.

Parece ser que el ardid no ha resultado como esperábais.
Quizás la manera de hacer salir al monstruo de su puesto sea el cebo vivo...

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 24-Jun-2006, 21:42

Todos los Personajes Jugadores
Horario: Anocheciendo
Lugar: Ruinas de Maaken / Templo


Los Señores del Kai asienten ante el plan de Elessa, que va a arriesgar su vida para que ellos puedan entrar en el templo subterráneo.
Tras trazar el plan y con miedo a despediros por si fuera esta, en verdad, la última vez que os vais a ver, todos tomáis posiciones, preparados para pasar a la acción.



Elessa se toma un momento para respirar y tranquilizarse. Hacía años que no se sentía tan nerviosa, por lo menos desde aquella vez que robó la joya de Illistya. Pero en aquel entonces sólo era una joven ladrona de Barrakeesh, y ahora es una de las más letales asesinas del Emirato.
No tiene tiempo para esto. Sacude la cabeza para quitarse de encima los recuerdos y sale de su escondite, poniéndose al descubierto.

La pregunta de si su hechizo permanente de ocultación le sirve de algo contra el dragón espectral tiene una respuesta rápida. No.
La bestia sisea mientras fija su mirada en la vassagonia, para un segundo después desplegar sus negras alas y lanzarse hacia ella.
Elessa se obliga a no perder el control ante el terror y hace lo único que puede hacer. Correr.



Aprovechando el momento, Cuervo, Dragón y Gavilán atraviesan la explanada que les separa del templo a toda velocidad, llegando hasta la entrada sin ser detectados.



Elessa corre por su vida entre las ruinas, saltando sobre los escombros cuando es necesario. Su meta es un edificio semiderruido un poco más adelante, en el que espera ocultarse del monstruo.
Pero el dragón ya se le viene encima. Haciendo prácticamente un picado, la alcanza cuando se encuentra a pocos metros del edificio en ruinas. Las garras de la bestia espectral se clavan en las piedras del suelo resquebrajándolas y su cuerpo destroza algunos restos de muros cuando aterriza. Su cuello es como un látigo, en cuyo extremo está la testa con unas fauces que podrían tragarse a un hombre entero y que ahora se lanzan contra la mujer.
Dando un salto desesperado en el último segundo, Elessa evita el ataque, oyendo a su espalda como las fauces se cierran con un chasquido, como si de un cepo para osos se tratase.
Con unas pocas zancadas más, coge impulso y salta al interior del edificio.



Dentro del templo, los Señores del Kai avanzan con cuidado, atentos a cualquier peligro. Con excepción de unas grandes escaleras circulares que ascienden, el interior es una ruina, por lo que suben por ellas hombro con hombro.
Tras ascender dos pisos igual de ruinosos que el primero, las escaleras llegan a un enorme rellano. Por un lado las escaleras continúan hacia arriba, pero por otro, hay una gran entrada, iluminada por antorchas, que parece dar a una enorme sala, desde la que se oye lo que parece el silbido del viento. Vuestro instinto os advierte del mal que hay en este lugar como nunca lo había hecho.



En el edificio en ruinas, Elessa se oculta tras una columna. Empieza a preguntarse si ha logrado evitar al monstruo cuando oye algo extraño, como una especie de gorgoteo. De pronto lo comprende, el dragón está tomando aire.
Al instante sale corriendo hacia cualquier salida, mientras fuera, la bestia espectral exhala en una terrible bocanada llamaradas de fuego oscuro a través de una de las entradas del edificio. Las llamas de un fuego antinatural, que hiela y quema al mismo tiempo lo inundan todo.
Buscando la salida, Elessa sólo acierta a subir por una escalera medio destrozada. Las escaleras le llevan hasta el tejado plano del devastado edificio y logra salir al exterior justo un segundo antes de que una llamarada surja por la trampilla por la que ha llegado aquí, fundiendo y congelando las piedras al mismo tiempo.
Desde el tejado, la vassagonia se arriesga a echar un vistazo abajo, donde el dragón espectral sigue ante la fachada principal del edificio, buscándola a través de las puertas y las ventanas.
Ella sabe que ha ganado unos preciosos segundos. Ahora debe salir de aquí.



La sala es enorme, con un techo alto, e iluminada por peveteros por doquier. Se accede a ella por una amplia rampa. No hay ningún tipo de cobertura, de manera que para echar un vistazo os arrastráis por la rampa. Lo que veis es que la sala no tiene pared del fondo, sino que está abierta al Abismo de Maaken, desde donde se filtran los últimos rayos de sol y se escucha el silbido... mejor dicho, el aullido del viento. Pero no se trata de un sonido normal, se os eriza el cabello al pensar que realmente es el último grito de Vashna, atrapado para siempre en el Abismo...

Pero inmediatamente llama vuestra atención el altar que hay ante el abismo. Enorme, de piedra negra, y sobre el cual descansa un sarcófago de cristal donde yace una figura femenina de rubia cabellera.
Pero no es lo único. Rodeando al altar hay cuatro seres espectrales, con la apariencia de altos guerreros ataviados en armaduras de combate completas y cada uno sosteniendo una espada de dos manos que mantienen en alto ante sí como en un saludo. Los seres son prácticamente sombras negras en las cuales sólo brillan unas rendijas blancas a modo de ojos. Un frío antinatural surge de ellas, haciendo que se os ponga la carne de gallina.
Os miráis entre vosotros, para decidir cómo actuar.
Estáis tan cerca...

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 01-Jul-2006, 20:30

---------------
Horario: Anocheciendo
Lugar: Ciudad de Ruanon / Murallas exteriores


A la luz de la puesta de sol, Irina contempla como el ejército de espectros se aproxima a la carrera hacia la ciudad, atravesando la gran planicie que los separa de su objetivo.
Todos los defensores de Ruanon, ella incluida, se han situado en la muralla sur de la ciudad para repeler el ataque que está a punto de producirse.
La muchacha mira a su alrededor, y siente el miedo de sus hombres, pero también ve determinación en sus ojos, y sabe que lucharán hasta el fin si es preciso. Irina busca en su interior también esa determinación y seguridad, en los minutos que quedan antes de que llegue el ejército de la oscuridad...


¡Mi señora! Grita alguien. Irina se vuelve para ver al Comandante Duvall que se acerca a ella a la carrera. Al llegar le entrega un catalejo y le indica una dirección.
¡Mire!

Con el catalejo dirige su vista a las colinas situadas al este para ver algo increible.
Sobre ellas se mueve a gran velocidad una flota de... barcos voladores.
Se mueven como si estuvieran en el mar, y sus velas blancas están hinchadas por el viento. Irina reconoce los emblemas de las velas y las banderas... Son los de la ciudad de Toran y los de la Hermandad de la Estrella de Cristal.
Y no sólo eso llama su atención, descendiendo por la ladera de las colinas, y avanzando al galope contra el ejército espectral, aparece un ejército de caballeros montados en briosos corceles.
A Irina se le empiezan a agolpar las lágrimas en los ojos al reconocer las capas verdes de esos caballeros. Los Señores del Kai han llegado en ayuda de Ruanon.

Irina Vanalund sonríe al oir los gritos de júbilo de los defensores mientras siente como la esperanza vuelve a llenar su corazón.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 01-Jul-2006, 20:32

Cuervo Vigía / Dragón Carmesí / Gavilán Temerario
Horario: Anocheciendo
Lugar: Ruinas de Maaken / Templo


Dejando a Gavilán y Cuervo vigilando la entrada de la sala, Dragón sube por las escaleras hasta la sala superior, que resulta ser la última del edificio.
Esta sala también se encuentra totalmente en ruinas, como si parte del techo se hubiera colapsado sobre ella.

El Señor del Kai se mueve entre las ruinas con cuidado, atreviéndose a iluminar su camino lo justo con la lámpara de aceite cuando su aguda visión detecta una oquedad en el suelo al lado de una columna caída. Es un espacio estrecho, pero no lo suficiente como para que Dragón no pueda deslizarse por él.
Una vez dentro, se arrastra usando los codos por un hueco entre ladrillos y baldosas sueltas que conduce hacia a bajo y de pronto ve luz. El agujero se abre y Dragón puede ver la sala del altar desde otra perspectiva.

El acceso a la sala parece que está en una sección del techo más baja, porque ve el suelo a unos tres metros abajo. A su derecha está el Abismo de Maaken, donde el aullido del viento resuena con furia y a su izquierda, a unos diez metros de distancia, está el altar, rodeado por los cuatro espectros.
Dragón puede ver a la hija del rey, la princesa Diana, yaciendo en el sarcófago de cristal, con su vestido blanco manchado de sangre en el pecho.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 08-Jul-2006, 13:08

Cuervo Vigía / Dragón Carmesí / Gavilán Temerario
Horario: Anocheciendo
Lugar: Ruinas de Maaken / Templo


En pocos minutos, los señores del Kai están en el túnel descubierto y preparados para lanzarse al ataque.
Dragón es quien empieza, lanzándo una redoma de agua bendita contra el espectro más próximo, mientras Cuervo y Gavilán saltan al suelo.
La redoma se rompe contra la espalda del ser y el líquido lo cubre, inflamándose al instante en violentas llamas azules que lo envuelven por completo.
Aun así, el ser no parece sentir ningún daño o dolor. En cambio, reacciona con rapidez y se lanza, envuelto en llamas y todo, contra Cuervo y Gavilán, que aun no se han recuperado del salto desde el techo.
Para evitarlo, Dragón lanza la última redoma contra el espectro, que se estrella contra su hombro y aumenta las llamas, que, ahora sí, consumen la forma espectral y la disuelven en la nada antes de que pueda atacar.

Dragón salta al suelo de la sala y se reune con sus compañeros, que observan la situación. El altar se halla delante, pero los tres espectros restantes están ante él, formando una muralla impasable. Será necesario derrotarlos para llegar.

El ululante viento agita sus capas mientras Gavilán retira la funda del filo de Cortavientos, Cuervo besa el medallón de Kai que lleva al cuello y Dragón hiende el aire con Sombra a modo de desafío.
Los tres señores del Kai avanzan uno junto a otro, cubriéndose mutuamente, en busca del cuerpo a cuerpo con sus enemigos.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 08-Jul-2006, 13:09

--------------------------
Horario: Anocheciendo
Lugar: Ruinas de Maaken


La noticia de la derrota de su ejército a las puertas de Ruanon le llega a Lobo Gris a través de un vordak espectral.
El Maestro del Kai sonríe amargamente, pensando en la rápida reacción de los Magos de Torán y los Monjes del Kai. De nada les servirá esta pequeña victoria.


Es hora de ponerse en marcha. Anuncia Lobo Gris. Con todo su ejército, barrerá de un plumazo a los magos y a los Señores del Kai para luego dirigirse a Holmgard y...

De pronto, su sexto sentido le advierte de que algo grave está pasando. ¿Qué puede ser? Revisa psíquicamente toda la ciudad hasta que se detiene en la sala subterránea del Templo, donde, a través de los ojos de los espectros, ve a los tres Señores del Kai.

El aullido de furia de Lobo Gris se puede oir en todo Maaken.

Responder