LA SOMBRA SOBRE RUANON (2ª Parte)

Si te atreves a ponerte en la piel de un Señor del Kai, si te crees capaz de desafiar a los Señores de la Oscuridad, o si deseas simplemete pasar un buen rato, entra y asume el riesgo... pero quedas advertido...
DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 30-Ene-2006, 21:32

Cuervo Vigía / Gavilán Temerario
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Siguiendo la ruta que os marcó el Mayordomo Roanan y tratando de no pensar en el compañero que habéis dejado atrás, llegáis hasta la base de la Torre Vigía, la más alta de las que se alzan en La Mano.
Se trata de una gran sala de la que parte una gran escalinata de piedra hacia lo alto, con varios rellanos a lo largo de la ascensión.

Y en el primero de esos rellanos, una patrulla de cuatro caballeros os descubren apenas entráis en la sala, apuntándoos con sus ballestas unos y lanzándose contra vosotros con las espadas desenvainadas otros.
Pero reaccionáis con rápidez y en segundos caen fuera de combate gracias a vuestros ataques psíquicos y a la certera puntería de Gavilán con su lanza encantada.

Apartáis con rápidez los cuerpos de los caballeros caidos para dejarlos fuera de la vista, y os disponeis a subir las escaleras cuando Gato os anuncia que se queda ahí.


¿Por qué? Le preguntáis a la vez.

Alguien tiene que quedarse vigilando aquí. Os responde vuestro compañero. Si viniera otra escuadra de caballeros y no encontrase a los que acabamos de eliminar sabrían que estamos en la Torre, y nos cortarían la retirada. No podemos arriesgarnos a eso. Yo me quedaré aquí por si hay problemas. Vosotros subid a por Irina. Y daos prisa.

Sabiendo que vuestro compañero tiene razón, continuais el ascenso hacia lo alto de la Torre. Gato os dice adios mientras saca su hacha Cicatriz y se parapeta tras una barandilla de piedra para poder vigilar la sala desde lo alto.

Minutos después habéis completado la agotadora subida y os encontráis donde Roanan os dijo que habían dejado a la convaleciente hija del Barón a su suerte, las habitaciones del difunto Maestre Clian, el sanador de La Mano que fue asesinado por el Helghast hace poco.
La puerta no está cerrada, de manera que entráis en las habitaciones sigilosamente.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 30-Ene-2006, 22:30

Dragón Carmesí
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Dejas a los guardias armándose y equipándose en la armería, y subes con rápidez las escaleras seguido de cerca por Elessa, para llegar a la Sala donde el Barón está retenido.
Para ello pasas de nuevo por la habitación que hasta hace unos pocos días ocupaba Hansen, el guardia que se encargaba de custodiar al Helghast. Sacudes la cabeza porque parece que hayan pasado siglos desde entonces...

Finalmente llegas al último tramo de escaleras, hasta la pesada puerta de roble reforzado, levantas el pesado pestillo y entras en la celda de lo alto de la Torre.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 02-Feb-2006, 20:38

Cuervo Vigía / Gavilán Temerario
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Un intenso viento sopla en las habitaciones, lo que os hace recordar que os encontráis a gran altitud. A medida que entráis, ois el revuelo de los cuervos en sus jaulas que dan al balcón. Los pájaros están nerviosos por vuestra presencia, pero vuestro sexto sentido no os advierte de ningún peligro aquí.
Las habitaciones del difunto maestre Clian están desordenadas, llenas estanterías y mesas repletas de manuscritos, pócimas y unguentos (además de excrementos de pájaro), pero no os cuesta encontrar un camastro en el que una figura yace inmóvil.


Irina Vanalund, la hija del Barón parece profundamente dormida. Su caballera castaña enmarca un delicado rostro mortalmente pálido. ¿Habréis llegado demasiado tarde?
Cuervo se sienta a su lado en la cama y pone su mano en la frente de la muchacha, tratando que sus poderes de sanación la despierten de su sueño cercano a la muerte.
¡Y lo consigue! Las mejillas de la chica recuperan algo de su color, y su respiración vuelve a sentirse, pausada y normal. Poco a poco, sus ojos verdes se abren y miran a su alrededor, confundidos.
Entre los dos, la tranquilizáis a medida que ella toma consciencia de dónde está.


Contadme qué ha pasado. Os implora, y vosotros le relatáis rápidamente vuestras vivencias desde que acabásteis con el Maestro Dragair hasta ahora.
La muchacha asiste a vuestro relato con el rostro ceniciento, derramando lágrimas cuando le contáis cómo el helghast asesinó a su hermano Aladar, pero aun así, manteniendose serena ante la desgracia.
Cuando concluis, Irina se pone en pie con dificultad, ataviándose con una oscura capa.

Tenemos que irnos de aquí cuanto antes. Le dice Gavilán. Hay que rescatar al Rey y al Barón. ¿Nos ayudarás?

Desde luego. Dice Irina mirándoos con el dolor reflejado en el rostro. Pero antes hay algo que debeis saber.

¿Saber? Pregunta Cuervo con cautela. ¿Saber qué?

La razón por la que hice lo que hice. Por la que me enfrenté al Maestro Dragair usando el disfraz del “Fantasma”.

Pero eso lo sabemos. Dice Gavilán. Descubriste que el Maestro Dragair había asesinado a Lobo Gris y buscaste venganza.

Eso es cierto. Confirma Irina. Pero no fue esa la razón. Sabía que el mago de Torán estaba implicado, pero si actue como lo hice fue por lo que descubrí de mi padre.

¿Tu padre? Preguntáis los dos sin entender.

Sí. Continua la muchacha con las lágrimas resbalando por sus mejillas. Lo descubrí poco despúes de saber que Lobo Gris había muerto... Decubrí que mi padre... no era mi padre...

Ambos os quedáis sin habla, mientras Irina continúa. Al parecer yo fui la única que se dio cuenta, pero nada más verlo, lo supe. Parece mi padre, el Barón de Ruanon, habla como él y actúa como él... pero eso no es mi padre.

Tras la revelación de la muchacha os miráis entre vosotros. ¿Acaso la enfermedad la ha vuelto loca? ¿Cómo puede afirmar que el Barón Derek Vanalund no es quien dice ser?
Sacudís la cabeza, sea cierto o no, este asunto tendrá que esperar para más tarde, para cuando el Rey haya sido puesto a salvo y los conspiradores y sus tropas derrotadas.

Abrumados por un oscuro presentimiento, salís de las habitaciones para descender de nuevo por la Torre Vigía.
Es en ese momento cuando ambos lo sentís en vuestras mentes, un grito telepático de auxilio.
¡Gato está en dificultades!

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 02-Feb-2006, 20:40

Dragón Carmesí
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Pero la sala se encuentra vacía.

No hay ni rastro del Barón Derek Vanalund. Confundido, te vuelves hacia Elessa.

¿Estás completamente segura que al Barón lo tenían retenido aquí?

Elessa te mira insegura. Sí, eso fue lo que me dijo el caballero al que interrogué. Y te puedo asegurar que no mentía.

Vuelves a echar un vistazo a la desierta sala, desanimado.

No te preocupes, señor del Kai. Oyes decir a la vassagonia. Lo más probable es que lo hayan trasladado a la Torre del Barón, con el resto de los rehenes. Es allí donde debemos ir.

Tienes razón. Dices mientras sales del ático y desciendes las escaleras junto a ella.

Abajo, los hombres, ya pertrechados, esperan que los guíes.

Avatar de Usuario
JDKaos
Gran Corona
Mensajes: 3144
Registrado: 27-Mar-2005, 1:19
Ubicación: Valladolid

Mensaje por JDKaos » 02-Feb-2006, 22:02

La idea es ir hasta la Torre del Baron. Asi que guio a mi pequeño ejercito hacia alli. Antes de llegar les digo que esperen a mi señal y me parapeto sobre los tejados tras las chimeneas. Luego apunto habilmente sobre los arcabuceros situados en la torre. Con una paciencia infinita cargo, apunto y...
:smt003 :smt005 :smt003 :smt005 :smt003

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 09-Feb-2006, 16:56

Dragón Carmesí
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Junto con Elessa, lideras la cincuentena de guardias armados hasta los dientes que salen de la Torre de la Guardia. De camino al interior del palacio os cruzáis con un par de patrullas de caballeros, pero son borradas de vuestro camino por los acertados ballesteros que hay en vuestro grupo y las ganas de revancha de los guardias, que tienen intención de hacer pagar a los arcabuceros y los caballeros el haberlos encarcelado.

Antes de entrar de nuevo por las escaleras que les llevarán hasta la capilla, te despides de Elessa mientras saltas a los tejados del palacio. De nuevo te toca ir en solitario y no pierdes un minuto mientras saltas de un tejado a otro y te encaramas cada vez más alto. Afortunadamente para ti, parece que los arcabuceros han abandonado sus puestos en las murallas exteriores, por lo que llegas hasta tu destino sin ningún incidente.
Arrastrándote sobre los resbaladizos tejados te parapetas tras unas chimeneas y te arriesgas a echar un vistazo delante de ti.
Frente a ti, una caida de muchos metros da al patio de armas, y al otro lado se alza la fortificada Torrre del Barón. Pero desde luego, el camino no se encuentra despejado.

Frente a la Torre, ante su entrada principal, una escuadra de unos treinta caballeros monta vigilancia. Lo malo es que al menos la mitad de ellos van montados a caballo. Aunque los guardias que has liberado les superan en número, los caballeros serían capaces de cargar con sus monturas contra los guardias, con lo que el resultado de un enfrentamiento no estaría nada claro. Eso sin contar con que desconoceis cuántos caballeros pueden estar todavía dentro de la torre.

Te fijas en quien custodia la entrada misma de la Torre. Por su tamaño sólo puede tratarse de Sir Tydon Anskar, perteneciente a la Guardia del Barón y verdugo oficial de Ruanon. El gigante lleva una armadura de mallas bajo una gruesa coraza negra, y sostiene una desproporcionada hacha de combate de doble filo que ninguna persona normal sería capaz de blandir debido a su peso.

Tu vista sube por la Torre hasta su cima, donde los arcabuceros montan guardia. Cuentas diez, y comprendes que desde esa posición privilegiada tienen a tiro a todo el que se acerque por el patio. Su unico inconveniente es lo que les cuesta recargar esas malditas armas, pero pueden hacerlo sin problemas a cubierto de las almenas que les protegen.

Entonces, un movimiento abajo en el patio capta tu atención, un grupo de ocho arcabuceros llevan a punta de pistola a... ¡los criados y sirvientes que trabajan en la mano! El grupo se detiene a un lado de la torre y los arcabuceros les obligan a sentarse en el suelo de piedra del patio, sin dejar de apuntarles con sus pistolas. Los criados deben ser una treintena entre hombres, mujeres y niños y reconoces entre ellos al Mayordomo Roanan, a Tresmond y Will.
Maldices entre dientes porque comprendes con claridad para qué los van a utilizar. Como rehenes en caso de que ataquéis.

Empiezas a dudar sobre lo que hacer cuando alzas la vista de nuevo hacia lo alto. En la cima de la Torre han aparecido dos personajes conocidos. Escoltado por el capitán de arcabuceros, Brandon Furia, el Hermano Luanus (lo reconoces a pesar de la capucha echada) observa la situación.

Comprendes que los tienes a tiro, ¿pero debes iniciar ya el ataque? Elessa y los guardias deben estar listos para atacar la torre, pero ¿no será una locura, teniendo en contra tantas cosas?
Mientras decides lo que hacer deseas que tus compañeros estuvieran aquí contigo.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 09-Feb-2006, 16:57

-----------------
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Brandon Furia sonríe confiadamente al Hermano Luanus.

No se preocupe, Eminencia. En esta Torre estaremos seguros.

Parece muy seguro, capitán. Le responde el sacerdote. Pero le recuerdo que La Mano es un caos ahora mismo.

Furia mueve la cabeza. Aquí estamos en una posición inexpugnable, sólo tenemos que esperar a que amanezca para que lleguen los refuerzos de la ciudad. Entonces, haremos una batida en toda regla y sacaremos a esas ratas con capas verdes de sus escondrijos. Sonríe para sí. Eso si antes no se entregan cuando les amenacemos con ejecutar a toda esa gente de ahí abajo.

Espero que tenga razón, capitán. Dice el sacerdote. Pero...

¿Sí, eminencia? Pregunta Brandon.

Pero tengo el presentimiento de que todo acabará antes de que salga el sol...

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 09-Feb-2006, 16:59

Cuervo Vigía / Gavilán Temerario
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Tan rápido como os es posible, descendéis por las escaleras de piedra, seguidos por Irina. Cuando llegáis a la base de la Torre, lo hacéis esperando oir sonidos de lucha, pero sólo un preocupante silencio os espera.

Entonces es cuando lo veis, una figura tendida en el frío suelo de piedra, envuelta en una capa de tonalidades verdes empapada en sangre oscura.
Gato Alado.


Paso a paso, conteniendo como podéis el dolor que os devora por dentro, llegáis hasta el cuerpo inerte de vuestro compañero, arrodillándoos junto a él.
Cuervo Vigía musita una oración mientra cierra sus ojos abiertos y Gavilán Temerario contempla la herida que ha matado a su amigo, de arma de filo, que atravesó de lleno el corazón del joven Señor del Kai.
Sin palabras que decir, os sumís en un tenso silencio y os obligáis a tragaros las lágrimas, pues no ha llegado todavía el momento de derramarlas. Notáis la mano de Irina en vuestros hombros, en un inútil intento de daros algo de consuelo, el dolor es demasiado grande.
Conociais a Gato desde niños, todos os criasteis en el Monasterio del Kai y crecisteis juntos. Él era hermano vuestro...


Cuervo aprieta los dientes, con odio. ¿Quién lo ha hecho? ¿Quién ha sido?
Gavilán no tiene respuesta mientras cubre con su capa a su compañero.
Sea quien sea ha debido ser un guerrero experto que ha tomado a Gato por sorpresa. En este momento sólo se os ocurre...

... la persona que veis en uno de los extremos de la enorme sala.


Brendan Furia, con sus espadas cortas desenvainadas, os contempla fijamente, con gesto serio... y de pronto desatparece por una de las salidas.

¡No podrás huir, asesino! Ruge Cuervo mientras se pone en pie, dispuesto a seguirlo, pero entonces su mirada se cruza con la de Irina, llena de lágrimas.
¡Por favor! Le suplica. ¡Mi hermano, el Rey... todos están en la torre del Barón, necesitan nuestra ayuda!

Gavilán observa a la muchacha y comprende lo que quiere decir. La ruta por la que ha huido Furia es el camino opuesto al que lleva a la Torre del Barón. Él también quiere venganza, pero ¿no les necesitarán más Dragón y Elessa?

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 12-Feb-2006, 17:48

Cuervo Vigía / Gavilán Temerario
Horario: Noche
Lugar: La Mano


¿Qué significa ser un Señor del Kai? Significa ser capaz de dar la vida por Sommerlund, como Gato ha hecho. Y lo que sois es precisamente lo que os obliga a dirigiros hacia la Torre del Barón, para liberar al Rey, y dejar de un lado la venganza, aunque os jureis a vosotros mismos que el asesino de vuestro hermano lo pagará con su vida.

Seguís a Irina, que os conduce rápidamente y con seguridad a través del complicado palacio. De camino os preparáis tomando las últimas pociones de laumspur para restableceros de vuestras heridas, y también os armais, Irina se hace con dos ballestas y Cuervo con una... por si acaso.
Sorprendentemente, no encontráis oposición en el camino de vuelta, parece que vuestros enemigos se repliegan. Sólo descubrís a un grupo de tres arcabuceros que se retiran, y no os resulta nada complicado tomarlos por sorpresa y acabar con ellos sin que sean capaces de disparar un solo tiro. Sin duda, todas las fuerzas están tomando posiciones ante la Torre del Barón.

Cuando le explicáis la situación a Irina, la joven decide ayudaros, cubriéndoos con sus flechas desde los tejados ante la Torre. Dado que se trata de una experta tiradora, sin duda es la mejor manera de aprovechar sus habilidades. Con un guiño complice, la muchacha se despide de vosotros, deseándoos buena suerte.
Ya sólos, y a punto de llegar al patio de armas que hay ante la Torre del Barón, os topáis con un pequeño ejército en uno de los patios interiores.
Por un segundo os quedáis helados, pero sólo por un segundo, porque después entendéis por qué vuestro sexto sentido no os ha alertado ¡Son amigos!

Se trata de los guardias de La Mano. ¡Dragón lo ha conseguido!
Los hombres os saludan con alegría, ahora, con los Señores del Kai junto a ellos, se sienten capaces de vencer a cualquier enemigo.
De entre los hombres aparece una estilizada silueta envuelta en sedas de colores. Elessa os saluda con una inclinación de cabeza, dándoos la bienvenida. Cuando advierte que Gato no está con vosotros y ve el dolor reflejado en vuestros rostros, no le hace falta preguntar lo que ha pasado, y musita una leve oración en su idioma.

Inmediatamente después, os explica la situación que hay ante la Torre del Barón, y que vuestros hombres están dispuestos a salir al patio a por los caballeros en cuanto decidáis. Ahora que estáis con ellos no temen a nada.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 12-Feb-2006, 17:49

Dragón Carmesí
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Comprendes que aunque estás a distancia perfecta para atacar con Kamikaze, desde tan lejos tus disciplinas del Kai no te van a ayudar. Esperas que Tresmond y Will, dentro del grupo de rehenes, estén preparados para lo que se avecina, mientras alternas tu disparo entre los caballeros que protegen la entrada de la Torre, los arcabuceros que custodian a los rehenes, y Brandon Furia y el Hermano Luanus, en lo alto de la Torre.

Entonces, un ruido a tu espalda te hace volverte apuntando con tu arco. A pocos metros de ti aparece una figura llevando una ballesta en las manos. Por un momento no te lo puedes creer cuando te das cuenta de que se trata de Irina.
La chica se lanza a tus brazos y a punto estáis de iros los dos tejado abajo, pero poco te importa al saber que se encuentra sana y salva.
Irina te explica atropelladamente lo que ha ocurrido, sonriendo feliz de haberte encontrado, pero su expresión alegre desaparece cuando te da la noticia de la muerte de Gato Alado.

Te ves obligado a tragarte el dolor que te embarga. Ya llorarás a Gato más tarde. Ahora lo que importa es que con Irina a tu lado, tenéis más posibilidades en la dura batalla que está a punto de desencadenarse. La batalla que decidirá el destino de Ruanon.

Avatar de Usuario
JDKaos
Gran Corona
Mensajes: 3144
Registrado: 27-Mar-2005, 1:19
Ubicación: Valladolid

Mensaje por JDKaos » 12-Feb-2006, 19:18

La ira y el odio me invaden por la muerte de gato. A la vez la alegria me inundan por rencontarme con Irina. Ya es hora de acabar con esto de una vez por todas.

Sonrio a Irina mientros la indico con un gesto a Luanus y a Furia, luego apunto al caballo mas cercano de donde estan Will y Tresmos, apunto y disparo...
:smt003 :smt005 :smt003 :smt005 :smt003

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 19-Feb-2006, 22:38

Gavilán Temerario
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Gavilán Temerario observa como su camarada Cuervo y Elessa desaparecen tras la esquina.

El Señor del Kai espera que sean capaces de ayudar a los cerca de treinta criados que los arcabuceros tienen como rehenes en el patio, bajo la mira de sus pistolas. Aferrando con fuerza su lanza encantada, Cortavientos, desecha estos pensamientos y se concentra en su misión. Se aproxima con cuidado al arco de piedra que da paso al patio exterior y echa un vistazo rápido, comprobando como la entrada de la Torre sigue custodiada por la escuadra de caballeros de Ruanon.
Detrás de Gavilán, los guardias de palacio, unos cincuenta hombres, esperan nerviosos pero decididos que el Señor del Kai les indique cuando lanzarse a la carga.

Gavilán espera una señal...

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 19-Feb-2006, 22:39

Cuervo Vigía
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Tras recorrer varios pasillos, Elessa y Cuervo Vigía salen al aire nocturno del patio exterior por otra puerta. La vassagonia lo lleva de la mano, ya que de esa manera, por medio de algún tipo de magia, pueden pasar desapercibidos para sus enemigos.

Desde esta posición, Cuervo puede ver la situación completa, los caballeros ante la Torre y los arcabuceros en lo alto de esta. Pero su mirada se dirige hacia su objetivo, un grupo de ocho arcabuceros, situados a la derecha de la Torre, que mantienen retenidos a los criados de palacio a punta de pistola.
Entre los rehenes sentados en el suelo, Cuervo reconoce al mayordomo Roanan, que trata de calmar a su gente, y a Tresmond de Lof y Will, camuflados entre los criados.

Elessa guía a Cuervo por el borde del patio hasta apenas una decena de metros de los arcabuceros. No hay nada entre ellos y sus enemigos, y una mirada de la vassagonia da a entender a Cuervo que esto es lo más cerca que se pueden acercar sin que los detecten, por lo que el Señor del Kai se prepara para actuar en cuanto sea necesario. Deben evitar que sus enemigos usen a estos rehenes contra ellos, y por supuesto, evitar la muerte de inocentes.

Con los dientes apretados, y sujetando con firmeza la ballesta cargada, Cuervo espera su momento mientras reza con fervor.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 19-Feb-2006, 22:40

Dragón Carmesí
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Apostados sobre los tejados de palacio, Dragón Carmesí e Irina Vanalund se miran, sabiendo que a ellos les toca dar comienzo al ataque.

Dragón le comunica por señas a Irina que se ocupe del Hermano Luanus, en lo alto de la Torre. La muchacha asiente, mientras deja una ballesta cargada a su lado y con la otra comienza a apuntar. El Señor del Kai también apunta su disparo, tensando con fuerza su arco largo, Kamikaze, pero su objetivo es el patio, en concreto uno de los caballos de los caballeros de Ruanon. Espera que si tiene éxito, la confusión reine entre los caballeros montados y esto evite que sean capaces de realizar una carga de caballería contra los guardias cuando estos se lancen al ataque.

Como si fueran la misma persona, Dragón e Irina disparan a la vez, y dos flechas mortales surcan la noche de Ruanon.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 19-Feb-2006, 22:42

-----------------
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Algo no va bien... Susurra el Hermano Luanus observando el cielo nocturno.

Disculpe Eminencia. ¿Decía algo? Pregunta el capitán de arcabuceros, Brandon Furia.

Algo no va bien. Le repite el sacerdote. Tengo la sensación de que...

¿Los Señores del Kai? Dice Furia, preocupado por lo que ve en los ojos de Luanus.

No, no es eso... Susurra el sacerdote. Es otra cosa... es...¡Agghh!

Brandon Furia observa con los ojos desorbitados como el Hermano Luanus, Sacerdote Primado de Ishir, se derrumba en el suelo con un dardo de ballesta asomando por su espalda.

¡¡Alarma!! ¡¡Tenemos un tirador!! Grita, y mientras sus hombres toman posiciones en las almenas, se agacha para comprobar el pulso del sacerdote.
Está muerto. El dardo ha atravesado con limpieza el corazón, acabando con su vida de inmediato.
Furia aprieta los dientes, rabioso, mientras oye como los gritos de alarma también llegan desde el patio.

Hijos de puta. Lo pagaréis. Dice para sí, mientras se asoma por una almena para gritar a sus hombres en el patio.

¡¡Hacedlo!! ¡¡Matad a los rehenes!!

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 19-Feb-2006, 22:46

Todos los Personajes Jugadores
Horario: Noche
Lugar: La Mano


La flecha de Dragón se clava en el lomo de uno de los caballos de guerra, encabritándolo, haciendo que su jinete caiga y rompiendo la formación de los caballeros de Ruanon, que tratan de controlar a sus monturas desesperadamente.
Dragón sonríe...




En cuanto ve que la formación de los caballeros se deshace, Gavilán sabe que ha llegado el momento.
Con un grito de guerra salta al patio, seguido de la guardia de La Mano.
¡¡Por el Rey y por Ruanon!!
Los cincuenta hombres se lanzan a la carrera hacia sus enemigos...




Entre los criados tomados como rehenes en el patio de armas, Tresmond de Lof, bardo durenés, intercambia una mirada significativa con el joven Will, mientras tratan de acercarse lo más que pudean sin despertar sospechas a los arcabuceros que los custodian. Ambos sienten el peso de las pistolas que llevan ocultas, y saben que si tienen que utilizarlas sólo tendrán una oportunidad, sólo un tiro.
Así que mejor esperar al momento adecuado...




¡¡Matad a los rehenes!! Aulla Brandon Furia desde lo alto de la Torre.



Dos sorprendidos arcabuceros reciben sendos tiros a quemarropa que los dejan tirados en el suelo de piedra. Gritos y llantos de miedo surgen entre los criados de La Mano, que intentan escapar desesperadamente del círculo que forman sus captores.
Una figura envuelta en sedas de vivos colores aparece de pronto, moviendose a toda velocidad, repartiendo muerte en forma de certeros estiletes que lanza con precisión quirúrgica.
Cuervo Vigía dispara la ballesta contra el arcabucero al que ha estado apuntando. Por desgracia, el dardo falla al ir demasiado alto, y termina estrellándose contra las piedras de la Torre.
El arcabucero, pistola en mano, se vuelve hacia Cuervo...

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 19-Feb-2006, 22:48

Todos los Personajes Jugadores
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Uno de los arcabuceros cae desde lo alto de la Torre del Barón al recibir un flechazo que lo atraviesa, cortesía de Dragón Carmesí. Pero su satisfacción desaparece en cuanto otros arcabuceros y el mismísimo Brandon Furia le señalan desde allí.
¡Han descubierto su posición!




Abajo, en el patio, los guardias liderados por Gavilán se lanzan hacia la Torre. Pero tres caballeros montados en sus caballos de guerra han logrado sobreponerse a la sorpresa y se lanzan a la carga contra ellos, apuntando con sus largas lanzas de caballería.
El choque es inminente...




Cuervo no da ninguna opción al arcabucero. Su ataque mental hace que su enemigo se derrumbe sangrando a chorros por la nariz.
Después, empuña a Inquisidora mientras ve como Elessa danza, lanzando estiletes que acaban con otro de los arcabuceros antes de que tenga opción de disparar.
Incluso los criados, dirigidos por Roanan, y más por pura desesperación que por valor, se lanzan contra uno de sus captores, tirándolo al suelo y moliéndolo a patadas.
El señor del Kai se gira para ver a un arcabucero apuntando en su dirección... pero que se derrumba con un dardo enterrado en la espalda...
Pero no tiene tiempo para reflexionar en ello, porque un disparo resuena con fuerza muy cerca. Cuervo puede ver entre los criados que corren al arcabucero... ¡Al cual se le sube de pronto Will encima y empieza a apuñalar con una daga!
Cuervo se acerca para ver si hay alguien herido. Lo descubre al avanzar unos pasos.

La figura envuelta en sedas de colores de Elessa aparece ante él, tirada y desmadejada en el frío suelo de piedra...

Avatar de Usuario
JDKaos
Gran Corona
Mensajes: 3144
Registrado: 27-Mar-2005, 1:19
Ubicación: Valladolid

Mensaje por JDKaos » 20-Feb-2006, 0:10

"Elessa" -mi grito de rabia e ira se pierde en la pronta refiega que da a lugar.

Con la caida de Elessa no solo cae una bella y faltal mujer tambien las ultimas chispas de calma de Dragon.

Rodeado por su aura de furia y fuego Dragon carga su arco y decide jugar al "tirador mas rapido" contra los arcabuceros puestos en la torre...

El viento ruge, Kamikaze canta, y a su lado una chimenea firme y resistente como el tiempo le sirve de parapeto...

Segun dispara Dragon recuerda sus entrenamientos con arco con su maestro Roble Nudoso, y su famosa frase, que casi llego a odiar, cada vez que fallaba...


"Muchacho, ese podia haber sido un disparo de entre un millon."
:smt003 :smt005 :smt003 :smt005 :smt003

Jolan

Mensaje por Jolan » 20-Feb-2006, 0:58

Aprovechando la confusión sembrada por la certera flecha de Dragón entre el destacamento de caballeros, lanzo a los guardias al ataque. Estos descargan sus armas a distancia hasta agotarlas, y esperan a dar el siguiente paso. Mi desconocimiento del arma de fuego tiene como resultado un disparo errado, de modo que la descarto de inmediato y planteo mis posibilidades.

Ante nosotros, observo que tres caballeros han logrado sobreponerse al desconcierto que reina entre las filas apostadas frente a la torre y se dirigen hacia nosotros a la carga.


- ¡¡No os doblegueis!! ¡Concentraos en los caballeros! ¡¡A ellos, por Sommerlund!!

Aplico todos mis sentidos para intentar afectar a la montura del caballero que encabeza la carga. Si lograse alterar al animal, sin duda el caballero quedaría a merced de mis hombres, y además podría conseguir que los dos caballeros que le siguen se estrellen contra éste, resultando así malparados por el choque violento.

DRÁGALIN

Mensaje por DRÁGALIN » 20-Feb-2006, 22:47

Todos los Personajes Jugadores
Horario: Noche
Lugar: La Mano


Sobre el resbaladizo tejado, Dragón gira sobre sí mismo, y se pone de rodillas durante un segundo para disparar su flecha antes de volver a ponerse a cubierto.



En lo alto de la Torre, el capitán de los arcabuceros, Brandon Furia, ni siquiera vuelve la cabeza para ver cómo uno de sus hombres cae hacia atrás con una flecha sobresaliéndole de las gafas tintadas. Su atención está centrada en los asaltantes a la Torre.
Con cuidado, apunta hacia abajo, imitado por los cuatro arcabuceros que lo acompañan.

Apunten...¡¡Fuego!!



El caballero a la carga apunta con cuidado su lanza contra el Señor del Kai mientras mantiene el galope de su montura, que resuena con estrépito en el suelo empedrado. Pero en el último segundo, el monje se hace a un lado, evitando el mortal impacto.
El caballero pasa a su lado y se sumerje en el mar de guardias que vienen detrás. Juraría que arrolla a alguno en el camino, pero son demasidos y su montura se detiene asustada.
Trata de desenvainar la espada con la mano derecha mientras sujeta las riendas con la otra, pero es demasiado tarde.
Una punta de lanza se le clava en la cintura, y unas manos le agarran desde abajo, haciéndole caer al suelo.




Gavilán se levanta aferrando su lanza y se encuentra en mitad de la batalla. Los dos bandos (guardias y caballeros) se encuentran brutalmente en mitad del patio frente a la Torre con un choque violento.
El aire nocturno se llena de gritos, golpes y olor a sangre, sudor y pólvora.




Cuervo apenas puede creer que Elessa haya caido. Su mirada se cruza de pronto con Roanan, que lo mira espantado.

¡Pon a salvo a tu gente! ¡Deprisa! Le grita al Mayordomo.

Roanan asiente y comienza a llevar a los criados hacia la protección del Palacio. Pero no todos se van. Tresmond y Will, armados con pistolas de los arcabuceros y sus espadas cortas, ya se dirigen hacia la batalla que comienza ante la entrada de la Torre del Barón.

¡Cuidado!

Ante el grito de advertencia, Cuervo se gira levantando el escudo... justo a tiempo, porque detiene el filo de una espada corta que de otra manera se hubiese clavado en su espalda. Contraataca con su hacha, pero el atacante (al que ni siquiera ha oido acercarse) rueda por el suelo con una ágil voltereta, alejándose.
Cuervo mira alrededor, pero no ve a quien le ha avisado. Es extraño, juraría que era la voz de Gato... pero eso es imposible.


Cuando su adversario se levanta, el Señor del Kai aprieta los dientes con rabia al reconocer a Brendan Furia, en posición de ataque, con sus espadas cortas preparadas.
El joven caballero le sonríe, desafiante.


Cuervo no se lo piensa, y le lanza un ataque psíquico... que no tiene ningún efecto...
Furia se señala el pecho con la punta de una de sus espadas, donde, sobre el peto de su armadura escarlata, reposa un colgante con el símbolo de un ojo cerrado.

¿Lo reconoces? Le pregunta Brendan. Pertenecía al maestro Dragair... hasta que lo matástes, claro.

Como te mataré a ti. Jura Cuervo.

Alejados del combate principal, el Señor del Kai Cuervo Vigía y el caballero de la Guardia Roja, sir Brendan Furia, giran uno entorno al otro, preparándose para atacar...

Responder